domingo, 27 de septiembre de 2015

Ventana

¿Te has puesto a mirar el cielo desde tu ventana?
Yo sí. Siempre. Era uno de mis pasatiempos favoritos.
Con lluvia, nublado o despejado, me daba igual.
Pasaba horas contemplando el cielo. Embobado.
Hasta el día de hoy no logro explicar por qué lo hacía.
Sólo sé que sentía una atracción hacia el cielo.
A veces pasaba noches enteras mirando por mi ventana.
Veía pasar las estrellas; la Luna me bañaba con su luz.
Sentía el ruido de los perros ladrando.
¿Qué es lo que buscaba?
Había algo que me atraía.
¿Habrá sido la Luna?
¿Las estrellas?
No.
Era una sensación que nacía desde mis entrañas.
Como si una fuerza quisiese salir de mi interior.
Ser libre.
Quizás sienta que este mundo es una celda.
Tal vez.
Puede que me sienta prisionero.
También puede que quiera conocer más allá de lo conocido.
Puede que ahí esté el lugar donde realmente me sienta feliz.
Ese lugar donde me sienta libre y no detenido.
No lo sé.
Por eso por mientras sigo viendo el cielo desde mi ventana.
Esperanzado en que algún día ya no lo haré.
Uno de estos días miraré desde el cielo la ventana,
por la cual tantas veces contemplé el cielo y diré "soy libre". 

No hay comentarios:

Publicar un comentario