lunes, 27 de octubre de 2014

Las estrellas

Las estrellas fugaces pasan frente a mis ojos.
Siento que danzan frente a mis ojos. 
Miles atraviesan el oscuro espacio, dejando una estela de luz en ella.
El firmamento es rasgado por estas estrellas, que dejan blancas heridas en ella.
El silencio de la noche es opacado por el viento que me susurra cosas al oído.
"Vuela con ellas" me dice una voz misteriosa.
Eso quiero, volar con ellas, desaparecer en el espacio. Ser parte del lienzo estelar.
Siento como los demás astros me contemplan, inmóviles.
Los vuelvo a ver y ya no son inmóviles, danzan frente a mí. 
Siento como la voz de antes se multiplica al punto de ser lo único que mis oídos escuchan.
Desaparezco de la faz de la tierra, aparezco en el espacio. Flotando en el vacío.
Siento el frío del espacio recorrer mi cuerpo. 
Siento como me traslado por el espacio, siguiendo la rutina de los astros.
Todos estamos en una armonía maravillosa. 
Agarro mis pies y adquiero una posición fetal. 
Así, tratando de emular un círculo, comiendo a moverme.
Tranquilo giro y siento el calor del Sol.
Las estrellas me sonríen y se alegran. 
Ellas giran al rededor mío y se van.
Todos somos felices girando en torno al Sol.
Esa perfecta armonía me apasiona. 
Hay paz, tranquilidad, silencio, espacio. 
Cierro los ojos por un segundo y vuelvo a la tierra. 
No estoy triste. Me siento libre, feliz. 
Miro al cielo y contemplo a las estrellas. 
Ellas ríen junto conmigo. 
La Luna sonríe. 
El Sol también. 
Yo continúo con mi vida. 

domingo, 19 de octubre de 2014

Deseos de libertad



Hace poco comencé a contemplar el mundo de manera distinta. Ahora cuando observo los árboles no veo simples hojas que se menean al compás del viento...¡No! Ahora son aves que revolotean con el fin de escapar, con el fin de emprender ese vuelo eterno, ese viaje infinito hacia lugares mágicos, desconocidos. A enfrentar nuevos desafíos. Con ganas de luchar y dejar el árbol que las vio nacer. Quieren luchar, quieren conocer otros árboles, otras hojas, otras primaveras.

El viento es su aliada, ella las ayuda lo más que puede, pero dejar el nido no es fácil. Ellas deben luchar con todas sus fuerzas para despegarse, para emprender ese viaje eterno, rebelde, peligroso. Nada es sencillo. Todo es complejo. Aunque en ocasiones parece tan simple que la solución desaparece a nuestra vista. 

Oh destino, oh futuro. A veces siento que soy una hoja más de ese árbol. Que quiere volar, que revolotea sus alas lo más fuerte que puede con el fin de liberarse. Quiero sentir esa libertad. Quiero luchar, quiero caer para volver a elevarme. No quiero ser una simple hoja de un árbol, destinada a morir pronto. A no conocer más que un radio pequeño. Mi alma añora una libertad que creo no haber tenido. Deseo conocer lugares inimaginables e inexplicables. Quiero que mi vista se deslumbre. Quiero volar.

Pero aquí estoy. Pensativo. Preparando mis alas para que cuando una vez más el viento venga a ayudarnos yo pueda revolotear con todas mis fuerzas, y quién sabe...Quizás sea la ocasión en la cual alcance la libertad y emprenda ese viaje que mi alma tanto desea. 

miércoles, 8 de octubre de 2014

Lucha mental

Recuerdo una reflexión de la última película de Rocky que decía algo como esto: No importa el número de veces que te caigas, sino las veces que te pones de pie. La fuerza de voluntad, de lucha es algo que se pierde con la incertidumbre y el temor. Es muy importante que no perdamos fuerzas para luchar.

Uno debe estar constantemente luchando con su mente, dominándola, apaciguándola. Los pensamientos son crueles y surgen sin control. Es por esto que uno debe mantener dominio de lo que piensa y desea.

Este trabajo no se puede llevar a cabo en un par de semanas, debe ser constante. Uno nunca sabe cuando una decaída mental nos puede pasar la cuenta y afectarnos de sobremanera. Uno nunca sabe...

martes, 7 de octubre de 2014

Redes de cemento

Camino de manera desesperada, por las calles de la ciudad.
Lejanas y frías, las siento. Tratando de apoderarse de mi corazón.
¡No! ¡No puedo rendirme! La cobardía de lado debo dejar, el miedo de un tiro matar.
Camino sin rumbo, cabeza gacha, como si buscara algo, pero no lo encuentro.
¿Qué es lo que busco? ¿Es a ti? No, no eres tú. ¿Acaso será mi valentía? Tampoco.
¿Qué es lo que mi alma perdió y que no me doy cuenta?
¿A dónde quiere ir mi corazón a estas horas?
Solitario, valiente, luchador, pero sin compañía, sin amor.
Camino de manera sesgada por la vida, sin un claro objetivo.
Sólo espero, el alma descubrir, el corazón latir, tu cara descubrir.
Volver a ser feliz. 

jueves, 2 de octubre de 2014

La búsqueda de la felicidad

Amo caminar rápido. Me hace sentir externo frente a la sociedad, ante la gente que repite una rutina todos los días. Me siento ajeno de risas, llantos, gritos, insultos, ruidos, olores, sabores, texturas, en fin, tanta cosa que me rodea.

Camino sin rumbo, quizás tratando de escapar de un mundo al cual no considero como mío. Tratando de engañar al tiempo, de moverme libremente sin que mi presencia sea detectada, pero consigo lo contrario. La gente me observa, como si supieran que no pertenezco a ellos. Yo confronto sus miradas, tratando de buscar algo que no sé que es. Tratando de entender tantas cosas que no poseen explicación para mí.

Busco lugares vacíos para poder contemplar el paisaje y convivir en paz con mis pensamientos. Intento romper esas cadenas invisibles que me atan a este mundo. Intento dirimir si realmente mi deseo es dejar este lugar, si realmente quiero que mi alma se libere y vuele al infinito, a ese espacio que tanto admiro y que deseo conocer.

Mis pensamientos giran en mi mente, una y otra vez. Las ideas se aglutinan y me confunden, por lo cual comienzo a eliminar a aquellas que creo que no me sirven. Todo sea por lograr una postura frente a mi ser.

El sonido que produce el viento en los árboles me tranquiliza. Observo aquel espectáculo como si fuera el show más maravilloso del mundo. Río. Mi vista una vez más vuelve al frente, pero sin observar.

Camino entre la gente, como uno más. Tratando de comprender las ramificaciones existentes. De la nada alguien me mira y sonríe. Yo hago lo mismo. No sé quién es y nunca me enteraré. Pero su sonrisa queda, al igual que la mía.

Mi problema es que me carga la monotonía. Quizás por eso soy tan antisocial. No es que la gente me caiga mal, para nada. Pero siempre busco la forma de ser diferente, de tratar de ofrecerle algo distinto al mundo. Como no lo logro me aíslo, buscando la forma de sobresalir, pero no de destacar. De ser alguien con un estilo propio y no una mera copia de otros. Eso busco y por eso deseo liberarme.

Miro las estrellas porque son todas distintas, miro el espacio porque sólo hay soledad. Observo la galaxia, maravillosa, mágica, distinta. He ahí la llave de mi destino, es en este punto que el mundo tiene sentido para mí.

Espero encontrar mi propio ser para poder mostrarlo al mundo. Para sentirme libre dentro de esta cárcel llamada sociedad. Para mirarme al espejo y darme cuenta que mi interior es feliz, distinto e inexpugnable.

No es tarea fácil.