Siempre me he preguntado a qué le temo.
¿Será a la vergüenza? No. Es al rechazo. Sí, eso sí.
¿Por qué me atemoriza tanto ser rechazado?
¿Cómo es que le temo a una simple respuesta negativa?
Si es algo que no me matará.
¿Será que le tengo miedo a enfrentar el camino largo?
¿Quizás quiero que todo sea fácil y bonito?
Cómo soy tan tonto si sé que el mundo es cruel.
Muchas puertas se cerrarán, muchas veces te dirán que no.
Pero qué chucha importa.
Tanto dice que eres valiente y en el fondo sabes que eres un vil cobarde.
Demuestra la valentía que dices poseer.
Es simple.
No temas a lo que no conoces.
No temas a buscar otras alternativas.
A veces es mejor recorrer el camino largo.
Así aprendes más, valoras más tu sacrificio y esfuerzo.
Aprende eso.
Atrévete.
No seas un cobarde.
El mundo es cruel.
Quienes se atreven a cruzar el río son los que encuentran el éxito.
Entonces, ¿qué cresta esperas?
Reacciona.