La noche cae sobre mí con todo su peso
No tengo más que mi poca valentía para afrontar este desafío
Siento que la oscuridad se apodera de mi ser, de mi alma.
Oh, maldita mi suerte, maldito mi destino.
Muérete ahora, déjame en paz, no quiero saber de ti,
no quiero que me abraces. Déjame tranquilo.
Miro hacia el cielo buscando una salida,
observo con paciencia la forma de salir.
Desenfundo la pistola que llevó en la parte trasera de mi pantalón,
la observo y acaricio como si fuera un tesoro muy apreciado.
Reflexiono un par de minutos buscando una solución.
Soy cobarde, lo sé.
No fui capas de luchar y ahora deseo tomar la decisión más simple.
Observo detenidamente la pistola una vez más.
Me observo por unos minutos.
Tiro la pistola lo más lejos que puedo y emprendo camino.
Si he de morir que sea con valentía, mirando a la cara a mi destino,
contemplando con valentía tu corazón, ese corazón que tanto miedo me daba,
y que por cobarde perdí para siempre.
No tengo más que mi poca valentía para afrontar este desafío
Siento que la oscuridad se apodera de mi ser, de mi alma.
Oh, maldita mi suerte, maldito mi destino.
Muérete ahora, déjame en paz, no quiero saber de ti,
no quiero que me abraces. Déjame tranquilo.
Miro hacia el cielo buscando una salida,
observo con paciencia la forma de salir.
Desenfundo la pistola que llevó en la parte trasera de mi pantalón,
la observo y acaricio como si fuera un tesoro muy apreciado.
Reflexiono un par de minutos buscando una solución.
Soy cobarde, lo sé.
No fui capas de luchar y ahora deseo tomar la decisión más simple.
Observo detenidamente la pistola una vez más.
Me observo por unos minutos.
Tiro la pistola lo más lejos que puedo y emprendo camino.
Si he de morir que sea con valentía, mirando a la cara a mi destino,
contemplando con valentía tu corazón, ese corazón que tanto miedo me daba,
y que por cobarde perdí para siempre.
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